El cuidado del ecosistema en un escenario apocalíptico.

Entrevistamos a Luis Jimenez – consultor nacional – evaluador de estudios de impacto ambiental y antropólogo. 

Empiezo creyendo que tengo algo que aprender. Error. Avanzó con la torpe idea de que si tengo algo que aportar. Error otra vez.

A lo mejor este oficio empieza a ponerse más interesante cuando todo es escucho y escuchar es más novedoso que cualquier definición de novedad.

En Equilibrium escribimos, preguntamos, analizamos, debatimos cada una de esas novedades con el mismo profundo deseo de rozar cada tanto alguna verdad. 

Me animo a esperar que esta primer charla sea una conversación larga con Luis Jiménez – consultor nacional – evaluador de estudios de impacto ambiental y antropólogo. 

Militante, soldado, divulgador y casi cualquier otro adjetivo que usted, estimado lector pueda entender después de escuchar la nota. 

Vinimos en busca de entender que es la escuela del buen vivir, apenas nos vamos con unos primeros conceptos. Una integración de la permacultura, un espacio para aprender, en todos los sentidos, el sentido de la búsqueda de cada quién. 

Militante, soldado, divulgador y casi cualquier otro adjetivo que usted, estimado lector pueda entender después de escuchar la nota. 

Bucéfalo, el caballo hecho con materiales reciclados.

El grupo fundador de la escuela proviene de “la idea apocalíptica” dice Luis de la sociedad que viene.  “Todos veníamos previendo la pandemia  pero lo esperábamos para el 2021 y estamos ahora haciendo los cálculos de una segunda ola de pandemia porque todo lo que pasó estaba previsto.” 

Durante la década del 80 el esfuerzo del ambientalismo estaba en que la humanidad no llegue al punto de no retorno del calentamiento global. El ambientalismo del que participa Luis fue parte de la cumbre de Río, y llevaron ahí todas las medidas al punto en el cual ya no hay posibilidades de hacer que la curva del calentamiento se vuelva permanente. 

En el 2006 se pasó el punto de no retorno. Como humanidad no fuimos capaces de evitar el creciente calentamiento global como efecto constante pese a que estuvo anticipado y se pudo haber hecho.  Esa bisagra del no poder – dice Luis –   llevó al movimiento a no evitar el calentamiento global sino a enfrentar la idea de mitigarlo. 

En 2015 se realizó la cumbre de París donde se presenta un informe, el más grande que hizo la humanidad. Y en ese informe se deja constancia de la enorme necesidad de reducir la emisión de carbono a la atmósfera. Todas las naciones miembros presentaron su programa de reducción de emisión de carbono. Si reducimos – decía el informe – un 20 por ciento la emisión de carbono podemos revertir la crisis ambiental. Luego de negociaciones estrafalarias ese 20 bajo a un 3% por país.

Luis es fundador de la escuela del Buenvivir.

Teatro para habitar. Cómo el arte puede transformar la realidad.

“Los grados en los que vivimos el calentamiento  permite la supervivencia, ahora la saturación por carbono no.” 

Y entonces nos permitimos hablar del además, con Luis hablamos de “los además” y el principal es este de que además están las élites dominantes y el paradigma de que la humanidad no puede sostenerse si no crece. 

El siguiente problema es que la solución de las élites es la reducción de la curva de crecimiento de la población.  La solución que proponen las élites es una solución que salva al planeta pero los deja a ellos en la posición de su propio status quo, un modelo hecho a sus necesidades. 

Y es que a ciencia cierta hay dos formas de habitar el mundo, lo que sabemos que está bien, lo que está mal y por otro lado lo posible. No podemos preservar los ambientes y al mismo tiempo crecer demográficamente. Hay un problema ahí que todavía no tiene solución. 

En Traslasierra la desaparición de los montes no es por la soja sino por el crecimiento de la población. En los últimos 10 años se perdió el 50% de monte nativo en la región. 

Y entonces el presente. “Estos sistemas de pandemia apuntan a una reducción paulatina de la población y eso es un reset, una programación del reseteo del consumo. ¿Y como reseteas el consumo? Habiendo menos personas.”

Y vuelve la idea de la escuela del buen vivi. Vine a conocerla y me voy apenas con la certeza de que quiero volver.  “Vamos a tener que ser capaces de vivir marginados de nuestra sociedad. Es una forma de resistencia, de última resistencia. Porque lo que quieren las élites es que los sobrevivientes queden subordinados. En un futuro no muy lejano se va a enseñar en que la tierra sustentable a la que lleguemos de la nueva humanidad fue producto de  los que previeron – por el bien de la humanidad – la subordinación y el orden.

Este reset apunta a un mundo mucho más ordenado y  sustentable. Pero hay un problema ahí. 

¿Se ve?

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