Por Prof. Dr. Raúl Montenegro, Biólogo *

En las duras y trágicas imágenes del incendio descontrolado vemos cómo la biodiversidad, y el futuro de las niñas y niños, y de quienes no han nacido aún en Córdoba, se hacen humo. Pero el humo no está solo. También vuelan por los aires, en este mismo momento, los suelos depredados y sin cobertura vegetal de la creciente área transgénica de soja y maíz. Mientras tanto, las máquinas de las empresas constructoras de la Autovía de Punilla siguen destrozando ambientes únicos y huellas arqueológicas del pasado, con total impunidad.

El gobernador Juan Schiaretti quiere pasar a la historia como el gran constructor de obras faraónicas, desde autovías sin licencia social, a canales que pretenden traer agua desde el rio Paraná.

No importa que, pese a haber leyes que crearon comités de cuenca, no han sido integrados para que funcionen. No importa que solo nos quede menos del 3% de bosque nativo cerrado. No importa que Córdoba sea una de las 5 provincias de Argentina que todavía permiten el ingreso de residuos peligrosos de todo el país. No importa que la población de la provincia no haya sido preparada para el peor accidente o evento que pudiera sufrir la peligrosa central nuclear de Embalse. No les importa que la luz del Sol apenas pueda atravesar esa mezcla de biodiversidad hecha humo, y de suelos que vuelan porque esa misma biodiversidad ya no está para retenerlos y regenerarlos.

Lo que más parece importarle al gobierno de Córdoba es que haya más cemento, mas asfalto, más obras faraónicas, más aplicación de plaguicidas sobre ampliadas fronteras agropecuarias, más criminalización de la protesta social. Quieren mansedumbre y silencio.

Pero nunca podrán acallarnos, ni impedir las protestas pacificas en defensa de la vida. Les gritamos una y mil veces al gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, al secretario de ambiente Carlos Scotto, a la Mesa de Enlace, a Bayer-Monsanto, a Syngenta Chem-China, a Bioceres, a la Comisión Nacional de Energía Atómica, a Nucleoeléctrica Argentina SA, a las empresas constructoras de la autovía de Punilla José Chediack, Benito Roggio y SACDE SA, a TAYM, a Holcim-Lafarge y su operadora Geocycle, a los desmontadores, a los grandes sojeros.

A todos ellos le gritamos una y mil veces el pensamiento insobornable de Pablo Neruda: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”

FUNAM, Fundación para la defensa del ambiente.

*Teléfono celular: +54 9 351 5 125637.
Teléfono fijo: 03543-422236.
Email: biologomontenegro@gmail.com

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